Y así fue como él se acerco a quien creía ver. La misma que realmente era. Esa que no existía, la misma que no tenía cabeza. Quien lo despertó mas de una vez para volver a soñar. Ahí, solo estaba, tan parecida que puede observarse que aun no tiene cabeza. Simplemente siente. Tan rojo que siempre vio el destino, su estupidez pensaba en sangre.
Lugar descuidado este si los hay. Difícil se hacen palabras mientras sueño.
noviembre 13, 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
