febrero 20, 2007

Creep

febrero 15, 2007

Recuerdo de la infancia.


Aun estoy un poco dormido pero despierto, me levante solo por la calidad con la que pude recordar algo que pasaba hace ya unos 20 años aproximadamente, me asombraron los detalles y no me pude volver a dormir, me ayudo un poco internet pero no le di mucho espacio, espero entiendan que los recuerdos de la infancia son muy personales y tal vez ni les interese pero igual lo quiero compartir ya que pude hacer un balance final sobre él.
Nos encontrábamos en mi casa mirando la televisión, estaban mi hermano (9 años), mi vecino (4), su hermana (6), Ezequiel mi amiguito (6) y yo (6), estábamos viendo unos dibujitos que se llamaban “los autos locos”, si no lo recuerdan, trababa de una carrera de autos en la cual los participantes eran muy particulares, la finalidad era obviamente ganar la carrera a cualquier precio, todo era valido, cada uno de nosotros sentía encarnar en uno de ellos, mi hermano era Pedro bello, el que tenia un auto de carrera, y un ego muy elevado, mi vecino era los hermanos macana, dos cavernícolas que se golpeaban con sus palos, su auto era todo de piedra y usaban sus pies para que se mueva, su hermana Penélope Glamour, era la única mujer y siempre estaba maquillándose, Ezequiel se tiraba por matthew y sus pandilleros, unos 7 bandidos que trabajaban en grupo para intentar ganar las carreras y yo prefería al profesor locovich que tenia un auto que podía atravesar cualquier superficie.

Hoy me doy cuenta que mi hermano sigue teniendo un ego muy elevado, mi vecino que hace un tiempo no veo no ha cambiado mucho ni de aspecto, su hermana siempre esta muy arreglada y maquilada, mi amigo de la infancia no es un gangsters pero no anda muy lejos y yo sigo divagando por cualquier superficie.

febrero 12, 2007

Sñor. Tango


febrero 07, 2007

Finale (no de película)


Cuando creo que lo mejor es no hacer nada y son mis impulsos quienes hacen lo contrario como desafiándome constantemente, no dejándome actuar fríamente, ellos actúan y arruinan cada momento con sus verdades (que también son las mías), solo me empujan mas lejos de donde estoy, me peleo conmigo, odio actuar de esa manera tan pelotuda e infantil, pero por fin entendieron que llego el final, que ya no hay nada mas que hacer, los deje actuar porque no me dejaban dormir ni vivir tranquilo, querían llegar al final, no querían guardar nada, no podían ver la verdad, todas las cartas en la mesa, todas las fichas jugadas, simplemente perdieron, ya estoy esperando que empiecen a desaparecer, ya no tienen mas que hacer en mi ser, vamos muchachos empiecen a desvanecerse hasta desaparecer, pelearon hasta el final y eso lo puedo rescatar. No nos quedamos con la duda y eso se lo agradezco a Uds.

Perdimos pero peleamos hasta el final, dijimos todo, hicimos todo, sentimos todo.

Ahora somos libres porque dimos todo y aprendimos mas de lo que podíamos imaginar.

Aprendimos que perder algunas veces puede ser ganar, no es este caso pero igual aprendimos.

febrero 05, 2007

El miedo de las aves

Llegar a la cima de una montaña a contemplar el paisaje, acercarte a un precipicio imaginando una caída libre en la cual solo la muerte puede esperarte, pero antes solo en el instante en el cual tus piernas intentan tener el valor del gran salto, percibes un sonido de un ave la cual sobrevuela esta montaña a la que tu subiste por lo firme y ella llega de la nada, la observas y logras entender que tus miedos son tan distintos a los de esa ave, no puedes imaginar cual será su miedo, eso te intriga, sabes que el tuyo es ese precipicio en el cual ahora piensas saltar pero cambia tu idea de lo que puede ocurrir, te convences y te imaginas volar, volar para perder ese miedo y saber a que le tienen miedo las aves.