Anécdota para no olvidar….
Busque un bolígrafo en mi bolso que solo encontré en una librería cercana. Sin tener muy claro que escribir pero con ganas de hacerlo.
Mas luego entro al mac donald en busca de un big mac como acostumbro. Me siento en una mesa de dos. Busco mí cuaderno y simplemente escribo. “caminando sobre mis pies no puedo sentir otros pasos”. Pienso en todas sus variantes de interpretación y decido dejarlo a la subjetividad de quien lo lea, ya que tan subjetivamente fue escrito. Tras de mi dos chicos de blanco y mochilas se sientan. Solo escucho sus movimientos, cuando mis oídos son atraídos por un sonido líquido tocando el piso. Giro mis hombros acompañando por mi cabeza y puedo visualizar una coca cola tirada en el suelo. Miro al muchacho que ya empezaba a pedirme disculpas. Tal vez mi cara transmitió algo negativo que solo él podía ver. Rápidamente me di cuenta que mi suéter se encontraba un poco invadido por ese liquido que tanto amamos.
Solo pude decirle que no importaba, que no se haga problema. Busque una servilleta y pude limpiarme un poco. Luego seguí mirando mi hoja y empecé a escribir esto que les estoy contando.
No sabia como seguir, no había mucho más que contar. Levante la mirada (muchas veces lo hago para ser objetivo de cualquier situación, nuestro mundo no termina en nosotros, es justo ahí donde empieza). Ahí estaba, solo lo que quería ver, frente a mí esa silla con mí saco verde, ese que tanto me gusta. No hubo mucho más que observar. Mi saco podría estar ahora lleno de coca y eso seria un problema.
Algunas veces, pero solo algunas veces nos animamos a ver lo positivo de este mundo que parece estar en menos diez (- 10).
Es por eso que pude entender el porque de esa primera frase que puedo reafirmar ahora.
“caminado sobre mis pies, no puedo sentir otros pasos”.
Visualizo un cambio interno y espero sea lo suficientemente profundo para no apartarme de este mundo y poder sentir otro pasos.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada