septiembre 11, 2007

Escape III

Me alejé y poco y tome asiento en una alfombra verde e inclinada. Busque un libro y me perdí. El sol empezaba a protagonizar la tarde cuando ella se acerco. Se sentó junto a mí intentando no llamar mi atención pero lo logro.
La miré un instante, luego observé todo a mi alrededor y no entendí el porque de su cercanía. La incomodidad de quien me miraba un poco obsesivamente me saco de mi viaje. En sus manos llevaba demasiadas gafas, tan distintas que no me pude contener:

- hola, tantos lentes para ver?

Ella sonrió y me dijo:

- no son míos, son de personas que no pueden ver porque los perdieron sin darse cuenta. Yo los busco y cuando los encuentro se los obsequio.

- ah, o sea que me estabas mirando pensando que tal vez yo sea una de esas personas?

- Así es, estoy intentando ver de todos estos cuales son los tuyos, esta un poco difícil.

- Gracias pero mis lentes los tengo en mi bolso y son de descanso, no los uso siempre pero ya tengo unos con los cuales veo muy bien, gracias.

Ella me miro unos segundos y me dijo:

- Estas seguro que son los tuyos?

La mire casi sin entenderla, pero con demasiadas ganas de lograrlo, tenia algo en su mirada extrañamente interesante. Abrí mi bolso, saque mis lentes, me los puse y le dije.

- Definitivamente, si, estos son mis lentes.

Se acerco un poco, tomo mis cristales lentamente y me los saco, luego los miro un poco mas de cerca, se saco los suyos y se los probo. Se paro, miro el horizonte a su alrededor. Se sonrió casi por demás. Estiro su mano como invitándome a parar. Me puso sus gafas y me pregunto:

- Y ahora como ves el mundo?

Cerré mis ojos para poder interpretar su pregunta sin prejuicios, no lo intente, simplemente lo hice, abrí mis ojos buscando los mismos horizontes, luego enfoque en su rostro y le dije.

- Mucho mejor.

La mire por ultima vez sabiendo lo inevitable de su partida. Luego baje la mirada esperado que desaparezca. Otro escape (ver post. Escape I y II, Diciembre 4, Enero 3), muy distinto, muy real, esta vez había algo material que me dejaba, no solo unos lentes nuevos, sino los lentes con los que hoy veo el mundo.

Todo muy rápido esta vez. Pensé a quien representaba en mi profundo ser, no pude entenderlo rápidamente. Parecía tener cuestiones muy propias, de esas que uno no se anima a compartir con palabras. Fue cuando empecé a buscar las diferencias con los otros escapes. Muchas cosas fueron distintas, el tiempo no fue relativo otra vez. Mas luego pude visualizar que ese no había sido mi escape, sino el suyo. Se había llevado mis cristales para ver el mundo.

Hoy veo el universo con sus ojos, pero lo que mas me asombra es que también algunas veces siento verlo con su ser.

Hay muchas versiones de algunos temas y no siempre suelen ser tristes como las primeras, solo hay que saber buscar.

Mi himno en otras bocas sabe a frutillas con crema. Gracias por el viaje.



4 comentarios:

Anónimo dijo...

hoy mis ojos gritan y mis oidos ven. mis labios sienten y mis manos oyen.

hoy veo el mundo con otros cristales iguales y distintos a los mios.

ya no intento, simplemente lo hago.
gracias por los cristales... aunque yo los vea liquidos.

Rocio dijo...

Es loco ver como todos nos sentamos y meditamos y pensamos y damos vueltas en nuestras cabeza tratando de econtrarlo un sentido, una explicacion a la vida el porque de las cosas.
Y pensar que la vida que es que un divino sufrimiento no es mas que un cuento relatado por un simple idiota.

Maldito Buda dijo...

anónimo: las inseguridades suelen ser seguridades reprimidas. sin prisas que no entiendo de relojes. :).




Rocio: increíblemente todos tienen el mismo maldito cuento que escribió su cultura por miedo a creer que la verdad no es razonable. je, jugamos ajedrez?

Anónimo dijo...

el cerebro es un órgano que cuando mueres se pudre. nunca pienses con él.

re anónimo.