junio 17, 2007
De flechas y blancos
Levanto su ballesta sin bajar la mirada, aun no podía ver el blanco, la neblina estaba muy espesa y algunas siluetas transformadas en sombras dibujaban algo que aun no podía distinguir, sin intenciones de fallar busco una flecha en su espalda que tampoco conseguía observar, un instante de una nueva realidad lo dejo entender que sin ver el blanco ni la flecha era imposible fallar, un suspiro a tiempo lo ayudo a volar un poco mas, afianzo una flecha que solo el podía ver, cargo la ballesta entendiendo que la vista no lograba participar, otro suspiro le regalo un nuevo sentido. Disparo sabiendo que lo imposible era errar. Nunca necesito buscar esa flecha que aun él siente sigue su curso, el cual es inevitable y que algún día sabrá sentir el sonido que lo atraviesa a la libertad.
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