
Retomando algunos viejos personajes, buscando el recuerdo de una cuarta pared, expresando actitudes corporales, cae la tragicomedia nuevamente ante mí, la confianza que me empuja a un imaginario que solo existe ahí, a un sin fin de personajes que simplemente florecen y manifiestan un sentir de una vida que no vive fuera, de un entorno sin cuestión, de un espacio y otra forma de moldear mi yo, mi tú, mi él.
En ese lugar se vuela, se crea para perderte, encontrarte y volverte a perder.
Maldición, volvemos a la actuación, estoy feliz por eso.
Año del teatro en mí.

4 comentarios:
Me acordé de una canción que me gusta mucho y dice: "Siempre es la misma función, el mismo espectador, el mismo teatro, en el que tantas veces actuo, y perder la razón
en un juego tan real quizás fuera un error, cúrame esta herida, por favor..."
Bueno yo no actúo, ni arriba ni abajo de un escenario. Pero me encanta el teatro.
Me alegro que vuelvas a la actuación. Me imagino que debe ser increíble poder darle vida a una infinidad de personajes.
Y eso, acá nada de máscaras ni disfraces.
Suerte =)
en la vida los sentimientos son muy verdaderos como para andar queriendo ser un personaje.
un personaje es un invento de alguien que tambien sos vos pero potenciando algo en particular.
viven dentro de ti un monton de personajes pero ninguno es tan verdadero como el que simplemente se manifiesta sin esfuerzos.
Voy a ver si una persona me acompaña a una función de teatro, es barato (-de 2 dólares la entrada) y hace tiempo que no asisto a una función.
Viva el arte!
Un abrazo.
El punto es no confundir la ficción con la realidad...
Que tengas un buen finde.
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